El granizo podría presentarse durante las tardes lluviosas del fin de semana en el Valle de México. El Servicio Meteorológico Nacional prevé para este sábado 6 de junio lluvias fuertes en la Ciudad de México y puntuales muy fuertes en el norte del Estado de México, acompañadas por descargas eléctricas y posible caída de hielo. Para el domingo, el pronóstico mantiene lluvias fuertes a puntuales muy fuertes en ambas entidades, también con posibilidad de granizo.
Cuando la tarde se cierra sobre la capital y comienzan los truenos, el granizo puede pintar de blanco calles, azoteas y parabrisas en cuestión de minutos. Sin embargo, esas pequeñas bolas de hielo no se forman a nivel de banqueta ni requieren que la temperatura en la ciudad esté por debajo de cero.
El proceso ocurre varios kilómetros arriba, dentro de nubes de tormenta con corrientes ascendentes intensas. De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, estas corrientes empujan gotas de lluvia hacia zonas muy frías de la atmósfera, donde se congelan.
Una vez convertida en hielo, cada partícula puede seguir creciendo. Durante su recorrido dentro de la nube, choca con gotas de agua líquida que permanecen a temperaturas inferiores al punto de congelación. Esas gotas se adhieren y forman nuevas capas alrededor del granizo.
Algunas capas son transparentes y otras tienen una apariencia blanquecina. La diferencia depende de la velocidad de congelación: cuando el proceso es rápido, quedan atrapadas burbujas de aire; cuando ocurre lentamente, parte de ese aire puede escapar.
La caída comienza cuando la corriente ascendente ya no puede sostener el peso del hielo o pierde fuerza. Entonces, la gravedad gana la partida y el granizo desciende hacia la superficie. Las piezas más grandes suelen caer cerca de la zona donde la tormenta conserva sus corrientes verticales más intensas.
¿Por qué suele caer granizo por la tarde?
Las tormentas eléctricas necesitan tres elementos: humedad, una atmósfera inestable y un mecanismo que empuje el aire hacia arriba. El calentamiento solar de calles, techos y superficies durante el día puede favorecer ese movimiento ascendente, especialmente durante la tarde.
Eso no significa que cualquier aguacero chilango termine en granizada. Para que el hielo llegue hasta el suelo deben coincidir corrientes ascendentes suficientemente fuertes, humedad disponible y temperaturas muy bajas dentro de la nube. Parte del granizo puede derretirse antes de tocar tierra.
En el caso del Valle de México, el SMN atribuye las lluvias previstas a un canal de baja presión y al ingreso de humedad procedente del océano Pacífico y del golfo de México. El organismo advierte que las precipitaciones también pueden generar encharcamientos, crecida de ríos y arroyos, deslaves e inundaciones.
Cómo proteger el automóvil y las ventanas
Antes de que empiece la tormenta, lo recomendable es guardar el automóvil en una cochera o colocarlo bajo una estructura techada, siempre que sea posible hacerlo sin ponerse en riesgo. También conviene evitar traslados durante una granizada y retrasar el recorrido cuando las condiciones reduzcan la visibilidad.
En casa, la medida prioritaria es mantenerse lejos de ventanas y tragaluces. Si existen protecciones exteriores, deben cerrarse antes de la llegada de la tormenta. Las personas y las mascotas deben permanecer dentro de una construcción firme, preferentemente en una habitación interior.
En la calle, el granizo puede volver resbaloso el pavimento y complicar la circulación. Si la lluvia también provoca encharcamientos, no se debe intentar cruzar zonas inundadas a pie ni en automóvil. Tampoco es recomendable salir para tomar fotografías mientras continúen los rayos o los truenos.
El pronóstico puede cambiar conforme avancen las horas. La recomendación para quienes viven o circulan por la Ciudad de México y el Estado de México es revisar los avisos del SMN y las alertas locales de protección civil antes de salir, especialmente durante la tarde y la noche.


