A partir del jueves 23 de abril, una intensa onda de calor comenzó a extenderse por gran parte del territorio nacional, generando un ambiente de caluroso a extremadamente caluroso y con muy baja probabilidad de lluvias. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, estas condiciones persistirán durante el fin de semana y se prolongarán hacia los últimos días del mes, elevando los riesgos asociados a las altas temperaturas.
Las entidades más afectadas por este fenómeno incluyen Durango, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Morelos y Oaxaca, donde el calor se mantendrá de forma sostenida. Además, la onda de calor ya ha comenzado a impactar regiones de Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Veracruz y Chiapas, ampliando su alcance en el país.
En el caso de la Ciudad de México, las autoridades locales emitieron un aviso especial ante el incremento de temperaturas que se prevé desde el sábado 25 y hasta el jueves 30 de abril. Durante este periodo, se esperan máximas de entre 29 y 32 grados Celsius en la mayor parte de la capital, acompañadas de cielo parcialmente nublado, altos niveles de radiación ultravioleta y rachas de viento que podrían generar tolvaneras, especialmente por la tarde.
Estas condiciones no solo implican incomodidad térmica, sino también riesgos para la salud, particularmente por la exposición prolongada al sol y la posibilidad de deshidratación. Por ello, tanto el Servicio Meteorológico como las autoridades capitalinas han insistido en la importancia de adoptar medidas preventivas.
Entre las principales recomendaciones se encuentra evitar la exposición directa al sol durante largos periodos, especialmente en las horas de mayor intensidad, así como permanecer en espacios frescos y bien ventilados. La hidratación constante es fundamental, por lo que se aconseja consumir abundantes líquidos a lo largo del día, incluso sin sentir sed.
Asimismo, se sugiere proteger la piel mediante el uso de bloqueador solar, ropa ligera de colores claros y de manga larga, además de accesorios como gafas de sol, sombreros o sombrillas. Otra medida relevante es evitar el consumo de alimentos en la vía pública, ya que las altas temperaturas aceleran su descomposición y aumentan el riesgo de enfermedades gastrointestinales.
La atención también debe centrarse en los grupos más vulnerables, como bebés, niñas y niños, personas adultas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas. Las mascotas y animales de compañía también requieren cuidados especiales, como acceso constante a agua y sombra.
Finalmente, las autoridades exhortaron a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las indicaciones de protección civil, ya que las condiciones climáticas pueden cambiar y requerir nuevas medidas.

