Ciudad de México.— La permanencia del plantón de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en el corazón de la capital ha comenzado a generar una crisis económica para miles de comercios del Centro Histórico. Ante el impacto acumulado, empresarios de la zona solicitaron a la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, la condonación temporal de impuestos y medidas de apoyo emergente para evitar el cierre masivo de negocios.
Representantes del denominado “grupo de los nueve”, integrado por organizaciones empresariales del Centro Histórico, advirtieron que las afectaciones económicas derivadas de las movilizaciones magisteriales ya superan los 405 millones de pesos desde finales de mayo, una cifra que consideran insostenible para la actividad comercial de la zona.
De acuerdo con los empresarios, las pérdidas diarias rondan los 39.5 millones de pesos en ventas no realizadas debido a la disminución del flujo de visitantes, las restricciones de movilidad y el cierre parcial de accesos en distintos puntos del primer cuadro de la ciudad. La situación afecta de manera directa a más de 4 mil unidades económicas ubicadas dentro del área de influencia del plantón.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (CANACO CDMX), Vicente Gutiérrez Camposeco, señaló que el comercio formal enfrenta una situación crítica, particularmente las pequeñas y medianas empresas (PyMES), que cuentan con menor capacidad financiera para soportar periodos prolongados de baja actividad económica.
Según el dirigente empresarial, las PyMES representan una parte fundamental del empleo formal en el Centro Histórico y son las más vulnerables frente a una caída sostenida de ingresos. Por ello, alertó que, de mantenerse las condiciones actuales, hasta el 15 por ciento de los establecimientos del primer cuadro podrían haber cerrado o encontrarse en riesgo inminente de hacerlo.
Además de la condonación de impuestos locales, los empresarios solicitaron al Gobierno capitalino fortalecer de manera inmediata los canales de diálogo con los distintos actores involucrados en el conflicto magisterial, con el objetivo de encontrar soluciones que permitan restablecer la actividad económica sin vulnerar el derecho a la manifestación.
El sector privado también expresó preocupación por la posibilidad de nuevas movilizaciones o bloqueos en vialidades estratégicas como Eje Central, lo que podría profundizar las afectaciones para comerciantes, trabajadores y consumidores. A su juicio, la prolongación del conflicto está generando costos económicos que trascienden a los negocios y repercuten en toda la dinámica productiva del Centro Histórico.
Hasta el momento, el Gobierno de la Ciudad de México no ha anunciado medidas fiscales extraordinarias para atender las pérdidas reportadas por el sector empresarial. Sin embargo, la administración capitalina ha reiterado que mantiene comunicación con autoridades federales y representantes de la CNTE para buscar una salida al conflicto. Mientras tanto, comerciantes y empresarios insisten en que la recuperación económica del Centro Histórico dependerá de una pronta solución que permita normalizar las actividades en una de las zonas comerciales más importantes del país.


