El Centro Histórico de la Ciudad de México se prepara para recibir uno de los grandes protagonistas de la temporada gastronómica mexicana. Este jueves 3 de septiembre se realizará el Festival de Chiles en Nogada del Centro Histórico 2026, una celebración que llevará este emblemático platillo de origen poblano a uno de los recintos históricos más importantes de la capital: el Claustro de Sor Juana.
La jornada comenzará a las 13:00 horas y contará con una exposición gastronómica en la que participarán integrantes del sector culinario de la zona, además de una degustación abierta al público. La actividad contempla también una conferencia de prensa y es organizada por el Gobierno de la Ciudad de México y la Autoridad del Centro Histórico, bajo la convocatoria #NosVemosEnElCentro.
Uno de los principales atractivos es que la entrada será gratuita y no se requiere registro previo, por lo que los visitantes podrán acercarse para conocer y degustar distintas propuestas alrededor de uno de los platillos que mejor representan la cocina mexicana durante los meses de agosto y septiembre.
Un platillo que anuncia la llegada de septiembre
Los chiles en nogada tienen una característica que los hace particularmente especiales dentro del calendario gastronómico mexicano: son un platillo profundamente asociado con la temporada. Su preparación tradicional depende de ingredientes que alcanzan su mejor momento durante los meses de verano, entre ellos la nuez de Castilla y la granada, por lo que suelen encontrarse en restaurantes y cocinas mexicanas principalmente entre julio y septiembre.
La preparación comienza con un chile poblano que se asa y se limpia para después rellenarlo con un picadillo, tradicionalmente elaborado con carne y una combinación de frutas de temporada. Encima se coloca la nogada, una salsa cremosa preparada a partir de nuez de Castilla y otros ingredientes, y finalmente se agregan granos de granada y perejil.
El resultado no solamente destaca por su combinación de sabores dulces, salados y ligeramente especiados, sino también por su apariencia. El verde del chile, el blanco de la nogada y el rojo de la granada han convertido al platillo en uno de los símbolos culinarios más reconocibles de las fiestas patrias.
Sin embargo, aunque la tradición popular ha convertido a los chiles en nogada en un platillo estrechamente ligado a la Independencia de México, su verdadero origen continúa rodeado de distintas versiones y no existe un registro histórico definitivo que confirme una sola historia.
La leyenda más conocida sostiene que fueron las monjas agustinas del convento de Santa Mónica, en Puebla, quienes prepararon el platillo en 1821 para recibir a Agustín de Iturbide cuando se dirigía hacia la Ciudad de México con el Ejército Trigarante. De acuerdo con esta versión, los colores de la preparación representarían las Tres Garantías: religión, unión e independencia.
Pero existen otras narraciones. Algunas sitúan el origen en un convento de monjas clarisas durante el siglo XVII, mientras que otra historia cuenta que fueron tres soldados del Ejército Trigarante quienes inspiraron a sus novias poblanas para crear una preparación especial. Aunque estas historias forman parte de la tradición alrededor del platillo, no hay evidencia histórica concluyente que permita establecer alguna de ellas como el origen comprobado de los chiles en nogada.
Un festival entre los muros donde vivió Sor Juana
La sede elegida para esta celebración gastronómica añade un componente cultural muy especial. El Claustro de Sor Juana ocupa parte del antiguo Convento de San Jerónimo, un inmueble fundado en 1585 para albergar a religiosas de la orden jerónima.
El recinto está estrechamente ligado a la vida de Sor Juana Inés de la Cruz, una de las figuras más importantes de la literatura novohispana. La escritora ingresó al convento en 1669 y permaneció allí durante 27 años, hasta su muerte en 1695. Sus restos fueron sepultados en el coro bajo del templo.
El edificio atravesó distintas etapas después de la vida de Sor Juana. Tras las Leyes de Reforma, el convento fue clausurado en 1867 y llegó a utilizarse como cuartel y hospital militar. Más tarde pasó a manos del arquitecto Antonio Rivas Mercado.
En 1975, estudiosos de la obra de Sor Juana impulsaron la expropiación del inmueble con el objetivo de preservar su valor histórico y cultural. Cuatro años después, en 1979, se fundó la Universidad del Claustro de Sor Juana, institución que actualmente ocupa parte del complejo.
El conjunto conserva además elementos arquitectónicos de gran relevancia, entre ellos una iglesia de estilo renacentista con influencia herreriana y un campanario que fue terminado en 1665. El inmueble también cuenta con un museo de sitio abierto al público.
Por ello, la celebración de los chiles en nogada en este espacio establece un interesante diálogo entre gastronomía, historia y patrimonio, tres elementos profundamente relacionados con la identidad del Centro Histórico.
¿Dónde será y cómo llegar?
El Festival de Chiles en Nogada del Centro Histórico 2026 se realizará este jueves 3 de septiembre a partir de las 13:00 horas en el Claustro de Sor Juana, ubicado en José María Izazaga 92, Centro Histórico, alcaldía Cuauhtémoc.
El complejo cuenta también con accesos por las calles de San Jerónimo, 5 de Febrero e Isabel la Católica. Para quienes prefieran utilizar transporte público, una de las opciones más prácticas es el Metro Isabel la Católica, cuya estación se encuentra a poco más de 150 metros de la entrada principal, sobre José María Izazaga.
La entrada será libre, por lo que el festival representa una oportunidad para acercarse a uno de los platillos más esperados de la temporada sin necesidad de hacer un gasto para acceder al evento.
Más allá de la degustación, la cita ofrece una oportunidad para recordar por qué los chiles en nogada ocupan un lugar tan particular en la cocina mexicana: son un platillo de temporada, cargado de simbolismo y con una historia en la que conviven las tradiciones culinarias, las leyendas de la Independencia y la riqueza de la cocina poblana.
En esta ocasión, además, llegarán al corazón de la capital para encontrarse con uno de los escenarios más emblemáticos de la historia cultural de México. Entre los muros donde alguna vez vivió Sor Juana, el sabor de la nuez de Castilla, la granada y el chile poblano será protagonista de una celebración que marca oficialmente uno de los momentos más sabrosos de la temporada patriótica.


